Doctores Juan José Badiola, Cristina Acín y Rosa Bolea

Publicado 12 febrero 2013

Conversando con...

Hoy entrevistamos a tres investigadores del Centro de Investigación en Encefalopatías y Enfermedades Animales Emergentes de la Universidad de Zaragoza, los doctores Juan José Badiola, Cristina Acín y Rosa Bolea.

 
¿Cuál es la situación actual del scrapie en España? ¿Se observa una mayor incidencia en alguna región en particular?
Desde el año 2001 se han diagnosticado 343 focos de scrapie siendo el año 2006 el de mayor número de animales positivos. Estos datos hay que analizarlos con cautela ya que el número de animales investigados también se ha ido modificando con la legislación. Así, según los datos que facilita la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria del Ministerio de Agricultura Alimentación y Medio Ambiente, el número de animales investigados y los focos detectados en los últimos 10 años son:
 
Año Nº Animales investigados (ovino y caprino) 
Nº focos
2001 4715 4
2002 50040 15
2003 77486 31
2004 31833 15
2005 73736 38
2006 153131 53
2007 92674 48
2008 54298 38
2009 54314 33
2010 51400 34
2011 41899 34
TOTAL 685526 343
 
Las regiones en las que se han detectado mayor número de casos de scrapie son aquellas en las que la población de ovino y caprino es mayor. Así en Aragón y Castilla y León se han detectado desde el año 2005 hasta 61 focos de scrapie en cada una. Las siguientes comunidades más afectadas son: Castilla la Mancha (50 focos): Andalucía (33 focos); Extremadura (24 focos) y Navarra (20 focos).
 
¿Y cómo es la situación en otros países europeos?
En Europa, la prevalencia global de la enfermedad de scrapie varía mucho entre los distintos estados miembros. En algunos países se detecta una disminución positiva de los casos de scrapie ovino en los últimos 10 años. Este es el caso de Eslovenia, Francia, Holanda y Reino Unido. Sin embargo, en otros países como Grecia, Chipre y Rumanía la evolución de la enfermedad ha adquirido desde hace unos años un incremento exponencial. La prevalencia global de las Encefalopatías Espongiformes Transmisibles en el ovino es más alta que en el caprino (excluyendo Chipre y Grecia) y la posibilidad de detectar la enfermedad aumenta considerablemente en aquellos animales muertos en granja o no sacrificados para consumo humano.
 
¿Por su incidencia cuando aparece en un rebaño, se puede considerar una enfermedad relevante para el ganadero o se trata principalmente de un problema de Salud Pública?
Es una enfermedad de gran relevancia para el ganadero ya que las medidas de obligado cumplimiento pueden ser desde el sacrificio total del rebaño a un sacrificio selectivo y diferido que puede durar hasta dos años. La relevancia para la salud pública radica en la posibilidad de que la Encefalopatía espongiforme bovina se haya introducido en la especie ovina camuflándose en forma de scrapie. En el sector caprino, hasta dos casos se han confirmado como afectados por la enfermedad bovina, con el consiguiente riesgo para la salud pública dado su carácter transmisible al hombre.
 
¿En qué consiste el programa oficial de control?
El programa oficial trata de conocer la situación epidemiológica del scrapie en la cabaña de los pequeños rumiantes (ovinos y caprinos) y detectar la enfermedad con el fin de poner en marcha las medidas para su erradicación.
El programa consiste en un sistema de vigilancia activa destinado a la búsqueda activa de la enfermedad, mediante un muestreo aleatorio y representativo de un determinado número de animales en las siguientes subpoblaciones:
- Animales destinados a consumo humano, mayores de 18 meses, o en cuya encía hayan hecho erupción dos incisivos definitivos (10.000 ovinos y 10.000 caprinos).
- Animales no sacrificados para consumo humano, mayores de 18 meses, o en cuya encía hayan hecho erupción dos incisivos definitivos (10.000 ovinos y 10.000 caprinos).
- Animales procedentes de rebaños infectados
 
Y un sistema de vigilancia pasiva destinado a la búsqueda de la enfermedad que ya tiene manifestaciones clínicas.
 
¿Se ha avanzado significativamente en la reducción de su incidencia en estos últimos años?
En los últimos años se ha avanzado en la vigilancia y diagnóstico de la enfermedad, y por tanto se han detectado más casos que anteriormente. De ello se deriva que en los rebaños en los que se han detectado casos, se llevan a cabo las actuaciones que establece la legislación vigente antes mencionada, lo que naturalmente trae consigo una reducción de la incidencia de la enfermedad.
 
¿Es posible a medio plazo su erradicación tal y como parece estar ocurriendo con la EEB?
El scrapie tiene unas características epidemiológicas totalmente diferentes de la EEB. Por sus particularidades respecto a la trasmisión y patogenia, resulta muy difícil lograr su erradicación. Por ello, lo más adecuado es abordar el control de la misma y con posterioridad establecer como objetivo la erradicación de la enfermedad.
 
¿Cuáles son los principales escollos para el control del scrapie?
Es una enfermedad que se transmite de forma horizontal por la contaminación de las placentas de los animales afectados. De este modo, resulta muy difícil evitar que se contaminen los pastos y las parideras con el agente causal. Asimismo, los animales susceptibles genéticamente a scrapie suponen casi el 60 por ciento de la cabaña. En este sentido, los planes de control genético de la enfermedad que se están llevando a cabo tratan de conseguir que una parte importante de la población ovina tenga al menos el haplotipo resistente a la enfermedad (ARR), lo que hace disminuir la proporción de animales susceptibles. Ello unido a las actuaciones directas llevadas a cabo en los rebaños en los que se han detectado animales afectados del scrapie está permitiendo avanzar en el control de la enfermedad.
 
¿Dónde deben poner sus esfuerzos los ganaderos para evitar esta enfermedad?
Es muy importante el que se realice la compra de animales de confianza y procedentes de rebaños en los que la enfermedad no ha sido diagnosticada. También resulta conveniente que los animales estén genotipados y tengan al menos un haplotipo resistentes a scrapie. En los animales de genotipo resistente, no se ha demostrado que el agente causal (prión) se deposite en la placenta o en los órganos linfoides, lo que puede ayudar mucho a evitar la diseminación de la enfermedad.
 
¿Hacia dónde debemos dirigir los esfuerzos de investigación?
En este grupo de enfermedades, resulta muy interesante el seguir avanzando en posibles técnicas de diagnóstico “in vivo”, así como la posibilidad de aplicar tratamientos efectivos que puedan paliar o ralentizar el avance de la misma. Conviene recordar que no se dispone de vacunas para prevenir estas enfermedades, de forma que resultaría muy interesante el investigar sobre una posible prevención vacunal, tanto para los animales como para el hombre.
 
¿Desde su punto de vista, cuál puede ser la situación del scrapie dentro de 10 años?
Si los esfuerzos se centran en el control mediante los vigentes programas de vigilancia y la selección de animales resistentes a scrapie es posible que en 10 años se hayan reducido considerablemente los casos de scrapie clásico de la enfermedad. No obstante, la aparición de nuevas cepas, como el scrapie atípico, que es capaz de afectar a animales de genotipo resistente, abre de nuevo las incógnitas sobre cómo realizar el control de estas enfermedades y la idoneidad de las medidas que se aplican hoy en día.
 

 

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